Una traducción de menú parte de una fuente aprobada por cocina para cada platillo, restricción, opción, precio y disponibilidad. Adapta la explicación para el comensal; conserva el nombre original si una traducción literal pierde sentido, con una explicación aprobada. Prueba cada versión en un teléfono antes del servicio.

Prepara una fuente aprobada antes de traducir

No separes la traducción de la validación operativa: quien lidera el turno debe aprobar la misma versión del idioma que se publicará. Primero registra los hechos visibles para el comensal que la cocina ya aprobó para cada platillo. La traducción es una nueva forma de presentar esos hechos, no una interpretación nueva de la intención de la cocina.

Campo del menú Fuente que debe conservarse Texto adaptado para el comensal Revisión antes del servicio
Nombre del platillo El platillo que la cocina puede identificar Una explicación sencilla cuando el nombre original no basta Sigue señalando el mismo platillo
Restricción o ingrediente El texto confirmado y su contexto Texto claro junto al platillo afectado No crea una promesa no confirmada
Opción Qué cambia y qué está incluido La elección, el límite y cualquier cargo aprobado El comensal la distingue del platillo base
Disponibilidad La sucursal, el servicio o periodo indicado La condición que aplica La página pública refleja el servicio actual

Para controles del menú que requieren una elección, las indicaciones del W3C sobre etiquetas e instrucciones son una referencia de diseño útil: etiquetas e instrucciones claras ayudan a una persona a entender opciones seleccionables. No determinan afirmaciones alimentarias, que deben provenir de una fuente aprobada por el restaurante.

Separa nombres, restricciones y elecciones

El nombre de un platillo no es automáticamente una lista de ingredientes, y una restricción traducida no es automáticamente una garantía. Mantén cada hecho en su propio campo para que un cambio no altere otro dato sin revisión. Un nombre culinario puede conservarse cuando identifica mejor el platillo; junto a él, añade una explicación aprobada en vez de inventar un equivalente literal.

Aplica la misma cautela a preguntas sobre alérgenos y restricciones alimentarias. La NOM-051 publicada por el DOF se refiere a alimentos preenvasados y no sustituye la confirmación de cocina para un platillo específico. Cuando un detalle no esté confirmado, dirige la pregunta a la persona responsable en vez de traducir una suposición.

Adapta la decisión, no solo las palabras

Cada versión debe responder las mismas preguntas prácticas: qué platillo es, qué puedo elegir, qué cambia con esta opción y si esa condición aplica en esta sucursal o servicio. La redacción puede cambiar para el público mexicano, pero la elección aprobada se mantiene.

La guía de opciones y modificadores del menú digital separa el platillo base de extras, exclusiones y variaciones. Usa también la checklist para actualizar precios del menú digital cuando la versión traducida muestre un precio aprobado para una opción. La traducción no debe ocultar una condición que el menú de referencia ya muestra.

Revisa la página pública antes del turno

Sigue la guía de ubicación del código QR del menú digital después de abrir una versión de idioma, para que el código impreso, su texto y la alternativa lleven al mismo menú vigente.

Abre todas las versiones en un teléfono, recorre la misma ruta del comensal y compárala con la fuente aprobada. Revisa el enlace o código QR, el nombre visible, el texto de la restricción, cada opción y cualquier nota de disponibilidad. Cuando un platillo esté temporalmente agotado, usa el proceso de platillo agotado en vez de dejar que una traducción sugiera que todavía puede servirse.

La traducción forma parte de una revisión mayor. La checklist de actualización de menú estacional cubre incorporaciones y retiros planificados, y la checklist de contenido del minisitio ayuda a alinear menú, horarios, ubicación e información de entrada. Orienta al siguiente turno desde la página pública verificada, nunca desde un borrador privado o un mensaje de chat.

Checklist de traducción de menú

  • ¿Existe una sola fuente aprobada para cada platillo y sus hechos públicos?
  • ¿Cada nombre conservado tiene una explicación clara cuando el comensal la necesita?
  • ¿Las restricciones y notas de ingredientes provienen de texto confirmado?
  • ¿El comensal puede distinguir el platillo base, cada opción y su límite indicado?
  • ¿Los precios, sucursales, servicios y disponibilidades visibles coinciden con la fuente aprobada?
  • ¿Alguien abrió todas las versiones desde un teléfono o código QR?
  • ¿El siguiente turno sabe qué página pública es la fuente actual?

Usa esta checklist al añadir un idioma, revisar una descripción o cambiar un término que llega al comensal. La meta no es una equivalencia literal perfecta: es una elección clara y confirmada en cada idioma que el restaurante publica.